Amrita Sher-Gil

“Me parece que nunca comencé a pintar, que siempre he pintado. Siempre he tenido, con una certeza extraña, la convicción de que yo estaba destinada a ser pintora y nada más. Aunque estudié, nunca me han enseñado la pintura en el sentido real de la palabra, porque poseo en mi estructura psicológica la particularidad de resistirme a cualquier interferencia externa. Siempre he tenido, en todo, la necesidad de averiguar las cosas por mi misma”

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La artista moderna Amrita Sher-Gil vivió sólo 28 años y es considerada la mayor artista del siglo XX de la India.

Nació en Budapest el 30 de enero de 1913, su padre era un aristócrata indio sikh y su madre, una cantante de ópera húngara-judía. Durante su infancia vivió entre Europa y la India y cuando tenía 8 años su familia se trasladó a Summer Hill, Shimla. A los 11, su madre la acompañó a Florencia para estudiar durante pocos meses en la escuela de arte Santa Annunziata, bajo la recomendación de un escultor italiano e impulsada por su tío, el pintor Ervin Baktay.

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Amrita (der.) y su hermana Indira.

Amrita era una niña de gran carácter y determinación y logró que su espíritu fácilmente se traspasara a sus autorretratos. Comenzó a realizarlos a los 14 años  y su interés se centraba en transmitir sus estados anímicos y emociones.

Al cumplir los 16 volvió a viajar a Europa con su madre, esta vez para establecerse en París. Fue alumna de Lucien Simon y Pierre Vaillana en la Grande Chaumiere y un año después ingresó a la École des Beaux Arts donde estudió durante cuatro años.

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En la escuela de arte conoció las obras de Cézanne, Modigliani y Gauguin, sintiendo mayor atracción por este último. Self portrait as Tahitian realizado en 1934 fue un homenaje al pintor.

Durante su estadía en París, su madre, Marie Antoinette Gottesman, mantenía una intensa vida social rodeada de artistas e intelectuales. Durante ese periodo Amrita se desenvolvió libremente, manteniendo romances con hombres y mujeres. Sus primeras obras reconocidas, además de sus autorretratos, son las pinturas que hace de sus amigos y amantes.

“Siempre estoy en enamorada, pero por desgracia para el interesado, me desenamoro o más bien me enamoro de otra persona antes de que alguien salga lastimado”

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Young Girls, 1932 Self portrait as Tahitian, 1934 Untitled (Self Portrait), 1931 Sleeping Woman, 1933

Pero su obra da un giro cuando decide volver a la India, a fines de 1934. Amrita comienza a recorrer el país con la misión de conocer en profundidad el arte de ese país, visitando las escuelas de Mughal y Pahari, las cuevas de Ajantā y pueblos en donde se sintió iluminada por la belleza de la gente y la artesanía. Durante esos años tuvo amantes que enriquecieron su búsqueda guiándola hacia sus raíces y estimulando su espiritualidad, transformación que fue reflejada en su pintura.

“Europa pertenece a Picasso, Matisse y a muchos otros, India me pertenece sólo a mi”

El arte ancestral indio influenció su obra de manera excepcional. Amrita complementó el aprendizaje adquirido en Europa con sus nuevos conocimientos, volviéndose aún más dramático, guiando la paleta de colores a los de la tierra que la conmovía. Sus imágenes se estilizaron escencializando su forma, reduciendo los volúmenes, usando el rojo y el negro en una sola tonalidad.

En 1938 contrae matrimonio con su primo y amigo de infancia, el doctor Victor Egan, y se establece en su casa paterna en Saraya. Sintió afinidad política con el Congreso Nacional Indio – partidarios de la independencia del país – y por la filosofía pacifista de Mahatma Gandhi. Recibió influencia directa del poeta, escritor, pintor Rabindranath Tagore y del pintor modernista Jamini Roy.
Durante ese período su obra se enfoca en retratar a la gente del pueblo y las tradiciones rurales, continuó retratando a sus amantes y amigos.

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Three Girls, 1935 Tribal Women,1938 Bride’s Toilet, 1937 Hill Women, 1935

La pareja se trasladó en septiembre de 1941 a Lahore, una ciudad que en ese entonces era el centro artístico del país. Se instalaron en una gran casa, Victor implementó una clínica en subterráneo, el primer piso lo usaban para vivir, y en el segundo Amrita tuvo un amplio taller con vista a una zona campesina. En ese lugar realizó algunas pinturas que relataban lo que podía ver a través de su ventana.

En diciembre de ese año presentaría por primera vez su obra al público, pero pocos días antes de la inauguración Amrita muere repentinamente. No hubo una autopsia pero se especuló que murió de peritonitis o por un aborto mal realizado. Su madre culpó a Victor de lo ocurrido, circulando al mismo tiempo un rumor que insinuaba que la mató por no poder soportar que su esposa fuera una artista y viviera sin ataduras morales. Otra hipótesis dice que Victor le habría practicado dos abortos previos y que Amrita no soportó el tercero, lo que habría provocado una hemorragia que le quitó la vida el 5 de diciembre. Según Victor “Ella murmuraba sobre colores – azules, rojos, verdes y violetas, todo tipo de colores. Inconsciente o subconscientemente, ella seguía pensando en colores, la luz y la sombra. Luego ella entró en un coma profundo…”.

Amrita fue una joya única y extraña para muchos de su época, con una vida artística corta pero extremadamente fértil que enriqueció el legado estético de su adorada India.

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Aurorretrato, 1933  Autocromo, fotografiada por su padre, Umrao Singh Sher-Gil en 1924.

 

Pupa