Gyo Fujikawa

Autora prolífica, ha creado más de 50 libros para niños. Su trabajo es a menudo reeditado y ha sido traducido a 17 idiomas en más de 22 países.

Americana de padres japoneses, fue de las primeras ilustradoras en cobrar royalties.

Gyo Fujikawa nació en Berkeley  en 1908. Estudi

 

ó en el Chouinard Art Institute de Los Angeles. También pasó temporadas en Japón, donde desarrollo su amor por el arte japonés.

Uno de sus primeros trabajo destacados fue el programa promocional para la película “Fantasía” de Disney. En este mismo estudio realizó trabajos de diseño en el departamento de publicidad.

Después del ataque japonés en Pearl Harbor durante la segunda guerra mundial, su familia fue internada en un campo de concentración de Arkansas. Al vivir en Nueva York, Fujikawa pudo escapar de esa situación terrible. Durante la guerra, Fujikawa trabajó para una agencia de publicidad, haciendo anuncios farmacéuticos e ilustraciones para revistas.

Después de hacer una ilustración con los personajes de Disney para la revista McCall, la editoria de Grosset & Dunlap, le encargó una nueva edición del libro “A Child’s Garden of Verses” de Robert Louis Stevenson, en 1953. Unos años más tarde, le propusieron crear dos de los que serían sus libros más populares: “Babies” y “Baby Animals”.  Vendieron 1,3 millones de copias y aún siguen sacando ediciones de ellos. Su cuento “Babies” fue uno de los primeros libros para niños que incluía personajes interraciales, algo que se convertiría en una constante en su obra.

 

 

A partir de ese momento, Fujikawa escribiría e ilustraría la mayor parte de sus libros.

 

“Sobre ilustrar para niños, siempre intento satisfacer la duda constante en mi mente: ¿Esta imagen estimula la imaginación de los niños? ¿Qué puedo hacer para mejorarla? ¿Ayuda a contar una historia?”

 

Prometida a los 19 años, Fujikawa nunca se casó. En su autobiografía, comentó que se sentía halagada cuando la gente le preguntaba cómo podía saber tanto sobre los sentimientos y los pensamientos de los niños.

“Aunque nunca tuve hijos, y no puedo decir que tuviera una infancia especialmente maravillosa, quizás soy como una niña. Parte de mí, supongo que nunca ha crecido”.

Esta encantadora ilustradora falleció en 1998 a la edad de 90 años.

Laura Gómez