Une femme douce (1969)

Se trata de primera película de Robert Bresson a color y está basada en una historia corta de Dostoevsky títulada “Кроткая”. Contada desde el punto de vista de un hombre llamado Luc, nos adentramos en la piel de un señor que no comprende las razones del suicidio de su mujer. Viajamos con él hasta el pasado para volver a dar sus pasos e intentar adivinar qué sucedió con su esposa.

¿Por que decidió acabar con su vida?

Elle, interpretada por Dominique Sanda, es una joven estudiante huérfana. Al ser pobre decide de forma desesperada empeñar una de sus últimas posesiones de valor, un crucifijo de oro y marfil. Luc trabaja en la tienda de empeños y en cuanto la ve, queda prendado de ella. Él le propone matrimonio, lo qué supone para ella el principio de una vida de ensueño, una vida cómoda, sin preocupaciones, en la que Luc se encargara de su felicidad. Pero enseguida se da cuenta que no todo es tan idílico, Elle averiguará más tarde que Luc lleva encima suyo el peso de un castigo social por culpa de un error que cometió en el pasado. Y aunque él cree haber rehecho su vida desde zero, motando un negocio de empeños, ahora vive en la más absoluta soledad. Así es que Elle se ve prisionera de esa misma soledad al compartir la vida de su marido, el cual se rige por un sistema de control y monotonía.

A lo largo del metraje, el director nos da pistas muy sutiles sobre la forma de ser de Elle: su espíritu artístico, regala dinero a clientes pobres, su fascinación por la estructura ósea de los animales. Pero también nos da señales muy importantes sobre cómo es él: su nula sensibilidad para entender la obra de teatro, Hamlet, la historia natural o una simple canción de un pájaro. Todo estos detalles son síntomas de su gran incapacidad de empatía.

 

 ¿Acaso él no le daba todo lo que ella quería? ¿Qué más podría ansiar Elle?

A Luc le es imposible comprender a su mujer, le es imposible ver el infierno insípido, tedioso del cual Elle finalmenete se liberó.

 

Laura Gómez